viernes, 20 de agosto de 2010

La casa

Cristales empañados y deslucidos por el tiempo. Fuera está lloviendo, y dentro hace frío.
Hubo un tiempo en que parecia que las cosas empezaban a mejorar en aquella casa, pero en realidad todo seguía igual, aunque algunos pequeños detalles alegraban la estancia y parecía que era diferente.
En realidad habia las mismas carencias de siempre. Estaba claro que no se podía contar con ningún forastero porque nunca pondrían tanto empreño en arreglar la casa como los habitantes de la misma.
Era una casa pequeña y acogedora a pesar de los años y las tormentas por las que había pasado.
Había muchas cerraduras y barrotes en las ventanas para evitar que volvieran a entrar y robar sus tesoros.
Algunas veces se permitían visitas, sus propietarios eran confiados al paso del tiempo y finalmente abrian sus puertas para acoger a los vecinos bondadosos.
A veces estos vecinos rompian alguna cosa, suponemos que sin mala intención, y aunque los dueños querian verlo asi, no podian evitar sentirse molestos por ello, con lo que tardaban mucho tiempo hasta volver a celebrar alguna reunion.
Aquella casa no era como las demás. Tenia magia, vida propia, un interior diferente a todos los demás. Aunque la gente al entrar no se daba cuenta de buenas a primeras. Solo algunas personas especiales habin podido maravillarse con ella.
Ahora la casa estaba vacia. Sin muebles, sin pintura, casi sin vida. Lo habian prestado todo a una casa que tenia muchos problemas, pero no se los devolvian.
Asi que alli estaba, viendo llover en sus ventanas y sintiendo el viento ulular en sus grietas. Vacia y solitaria.
Intentando que los cimientos no se resintieran con la ventisca, y que el agua no inundara sus estancias.
La reconstrucción tras la tormenta, sera complicada.

lunes, 26 de abril de 2010

Estrella apagada


A veces el soplo del aire es tan fuerte que puede apagar una estrella.
Su brillo dejó de latir por un momento.

Era una estrella más, una de tantas y tantas que hay en el cielo, y ella creyéndose más brillante, más azul... pero solo era un minúsculo puntito rodeado de millones.

Ingenua e inocente, sorprendida de ver pasar cometas y estelas, meteoritos y satelites como si fuera la primera vez.

A veces corría junto al sol, a contarle los momentos sorprendentes que descubría en el universo, y arrepintiéndose cuando el sol la reñía... porque lo que a ella sorprendía, a él le aburría, no le gustaba.
Lleva demasiado tiempo viendo las mismas cosas... veterano del universo, ojos incandescentes, viéndolo todo desde su perspectiva amarilla...
Estrella perdida.
Una luz que se apaga al llegar el alba.

Sola, perdida en la inmensidad azul del cielo, se esconde tras un planeta, esperando que las tormentas solares no la alcancen demasiado, soñando que su luz no se apague pronto, que aun pueda vivir para aprender, para ver, para soñar, para volar... distinguiéndose del resto, porque aunque los demás no lo vean, ella sabe que no es una estrella cualquiera, su brillo es especial...

Concentrándose en brillar, cerró los ojos y empezó a soñar.

viernes, 9 de abril de 2010

Sabiéndome


Y sabiéndome parte indispensable de mi estado cuerdo, me presupuse irreal.
Pensé ser etérea y eterna.
Soñé volar y predecir.
Creí ser viento y marea, mi parte vanal e incompleta.
Mi imaginación herramienta indispensable para la superviviencia, para alimentarme de magia...
Ficticia en mis designios, verdad de siglos de tradición y obligación.
Consciente de mi caducidad y mis limitaciones, crédula en mis sueños y posibilidades.
Verborrea que me muestra la volatilidad del ser, imágenes que me muestran la realidad del hombre.
Mi mundo en una mano, los sueños en la otra, tendiéndolas a los lados en espera de agarrar otros mundos, otros sueños...
Creí poder vivir inmaculada de esta sociedad, única en mis movimientos.
Soñé creer y poder.
Pensé ser cierta y mágica.
Y sabiéndome parte indispensable de mi estado perturbado, me presupuse real.

jueves, 18 de marzo de 2010

El libro


Por fin ha llegado el día. Ha sido un proceso largo y trabajoso. Pero la espera ha merecido la pena. Tengo el placer de poder presentar Recortes Caóticos, el libro que recoge los trocitos de mis cuentos, inspiraciones, relatos e imaginaciones, de este blog, de Caótica Neutral y algunos otros que no habían visto la luz...
Estoy emocionada y a la vez un poco asustada, pero muy feliz!

Espero que os guste:

lunes, 15 de marzo de 2010

El arte de vivir


Vivir no es fácil, no es nada sencillo. Hay que estar dispuesto a hacerlo, y a hacerlo bien, eso desde luego.
Me ha costado muchas reflexiones, y muchos años de experiencia saber cual es mi objetivo, cual es mi camino, y de que manera puedo ser feliz. Pero lo sé, lo tengo todo claro.
Siempre me sorpredió no ser constante, no tener una pasión, alguna afición, algo que robara la mayor parte de mi tiempo. Buscaba e indagaba en saber cual era mi talento, y ninguna de mis ansias se veía cumplida. Fui de todo, empecé mil proyectos, me propuse incontables metas pequeñas y grandes. Y no lograba ninguna de esas cosas. Me costó entender el porqué.
Mi pasión, mi afición, mi meta, mi objetivo, mi camino y mi felicidad es la propia vida.
Soy experta en vivir. Mi felicidad reside en no perder un minuto de mi vida. Mis hobbies pasar a ser todas esas pequeñas cosas que forman la vida. Disfruto con cada aspecto de ella, cada risa, cada gesto, cada movimiento. Disfruto de las discusiones, los lloros, los abrazos. Siento cada minuto que vivo, me siento viva en cada aspecto duro y dificil, o sencillo y facil que se me presenta en el día a día.
Me gusta vivir, me gusta la vida, por difícil que sea. Es maravillosa.
Quiero llegar a anciana y echar la vista atrás sintiendo que no me he perdido nada, que he vivido plenamente, sin grandes ambiciones, sin grandes hazañas, más que la de la propia vida.
Es el arte de vivir.