jueves, 2 de julio de 2009

Empieza y termina en ti


Soñé un lugar, un momento y una mirada. El infinito espacio que me rodeaba me cobijaba y me mostraba al resto del mundo. El resto del mundo entre los que estabas tu.
Llegaste sin querer, y te vas del mismo modo.
Cosas que nunca diré y sin embargo siempre dije.
Siempre habrá algo que decir..pero quizá no la oportunidad o la fuerza para hacerlo...
Yo sólo diré una palabra... Gracias.

viernes, 12 de junio de 2009

Espiral


Es una espiral...o un círculo. Yo creía que era un círculo, siempre lo mismo, pero no. Hay cosas que cambian, pequeñas cosas, pero cambian. Así que ya no es circular, nuestras vidas se han convertido en una espiral, que se estrecha, que se dirige hacia un punto en el que ya no hay retorno.

Cuentos para no dormir.

Dormía agitada, abriendo los ojos cada poco, sollozano, costándole respirar. Siempre lo mismo. Maldito insomnio. Estas pesadillas, mensajes, visiones que me hacechan cada noche. Fantasmas que velan los sueños. Un alma en transición

Ya no puede estar más perdida en aquella cama. Se refugia en el sofá, recorre con la vista las sombras que proyecta la luna. Se ilumina con la luz de un porro de marihuana. Conseguirá la hierba disipar sus miedos, su insomnio y su desdén?

Una nube densa cubre la estancia. Se tumba mirando al techo blanco. Imagina otra vida, idea un cuento de hadas, suspira por un puñado de tranquilidad. Ella que siempre quiso estar rodeada de gente, ahora sueña en perderse lejos de todos.

Cansada de soportar el peso que los demás ponen sobre ella. No se entiende, no sabe porqué no corta con todo eso que la agita. Porque no continúa con sus planes, con sus intenciones...

Echa la vista atrás y se ve siempre en la misma situación. Buscando la manera de sentirse viva. Siempre se complicaba, se rodeaba de gente que la hacía sufrir. Queizás así se sentía más humana. Cuando llora sabe que siente. Que vive.

...

La espiral se estrecha un poco más. La línea es más fina ahora. No tengo curiosidad por saber a dónde me lleva. Cerraré los ojos para no ver.

...

Abrió los ojos. Se sentía algo mareada y se arrastró como pudo hasta la cama. Se miró las manos, temblorosas, cansadas. Se incorporó y observó su rostro en el espejo. Su cara no era la misma, parecía más mayor. Todo cambiaba a su alrededor, y la estaba transformando en otro ser distinto.

Pensó si esto le gustaba o no. Quizás se convertiría en eso que todo el mundo espera de ella. Quizás así descanse. Quizás la dejen en paz.

...

La espiral avanza imparable. Veo cercano el final de la línea, sé lo que pasará. Lo presiento. Y es lo mejor.

martes, 9 de junio de 2009

Doña Nadie


Se resistía a dejar escapar una lágrima. No era el momento, no era el lugar...
Siempre encontraba alguna excusa para no dejar salir sus sentimientos. Ella siempre tan entera, siempre con su sonrisa, repondiendo siempre con un "estoy bien".
Los que la conocían bien sabían que no era verdad. Ella era una chica muy fuerte, luchadora y siempre se preocupaba de todo el mundo anteponiendo los problemas de los demás a los suyos propios; pero al mismo tiempo era tremendamente sensible, empática y con una inteligencia emocional muy fuerte. Y no estaba bien.
El último año había supuesto para ella un cambio importante, en ella misma sobre todo. A día de hoy, todavía estaba en proceso de cambio. Tenía que adaptarse a todas esas nuevas cosas, aceptar algunas que no le gustaban y respirar con las que le llenaban de vida.
A veces llegaban días como hoy. Días en los que de repente se encontraba con ella misma, con su vida, frente a frente y sentía unas ganas tremendas de llorar.
No quería, odiaba saber que muchas cosas no iban como deberían. Prefería pensar que sería pasajero, que encontraría la manera, que todo tiene solución y que llegaría el día en que se sentiría satisfecha con todo...
Sabía que no sería así, siempre habría alguien a su alrededor que le quitara esas ideas. Alguien que le recordara las miserias de vivir, lo difícil que es sobrellevar el día a día, alguien que le dijese que se acostumbrara, que la vida no te permite ser feliz...
Y ella sentía ganas de gritar, de llorar, de decirle a todo el mundo que se equivocaban, que ella era feliz a pesar de todo, y que todo el mundo podría serlo también, pero que se empeñan en pintar de negro cada centímetro de vida...
Y se callaba, estaba agotada de pelear con el mundo, se dejaba llevar, reprimiendo las ganas de llorar, aceptando que la vida es dura, difícil y que no se puede ser feliz siendo un don nadie.
Ella estaba orgullosa de ser Doña nadie.
Entre picores de nariz aguantando las lágrimas se le escapaba una sonrisa, sentimientos encontrados, llorar por el gris, el negro, por las dificultades y la desmotivación de vivir...y sonreir porque era feliz. A pesar de todo, apartando esos nubarrones que le llenaban de humedad los ojos, veía el valle, el verde, el azul, los blancos y rosas...todo estaba lleno de color. Las nubes se disipaban poco a poco y conseguía respirar. Miraba a los lados asegurándose de que nadie la veía sonreir, que nadie supiera que era feliz con todo lo que le estaba pasando. Que nadie sospechara que se sentía dichosa para que no le volvieran a tapar el valle...
Miró por la ventana, Doña Nadie era invisible a los ojos de la gente, insignificante en el cruce de caminos con las demás personas, pero ella se sentía grande, enorme en su soledad, se conocía y se sabía más llena de vida que cualquier otro Don nadie.
Aún sentía ganas de llorar, aún se reprimía, pero ahora, podía hacerlo con una sonrisa.

martes, 26 de mayo de 2009

Insomnio

Estaba sentada bajo la ventana, miraba al cielo nocturno intentando vislumbrar algún pequeño haz de luz. La oscuridad lo anegaba todo, parecía que el negro había absorvido por fin todos los colores de la tierra.
No podía dormir. Por alguna extraña razón, a medida que transcurrían las noches, cada vez dormía menos y se encontraba más cansada.
Seguía con sus quehaceres como si nada, pensando que en cuanto todo volviera a su lugar, ella podría volver a dormir plácidamente y recuperar sus ojos chispeantes y su vitalidad derrochadora de energías...
Pero el tiempo pasaba, y las cosas no volvían a su lugar, a pesar de que todos sus esfuerzos viajaban en el mismo sentido.
Miraba la noche perdida en sus pensamientos, intentando encontrar una explicación a su repentino insomnio. Ella, que siempre había dormido como una marmota, que le encantaba pasar las horas muertas retozando en la cama, durmiendo siestas interminables, riendose de sí misma por parecer un oso en invierno, pasando meses y meses en un onírico sueño... ella que siempre había dormido sin que nada perturbara sus noches, ahora era un ánima errante vigilando el sueño de otros...
Intentaba buscar algún color dentro de la negrura, intentaba saber porqué, pero todas las preguntas acababan en la misma respuesta... no lo sabía.
Echó un último vistazo por la ventana en un inútil intento de descubrir las pistas para salir del laberinto, suspiró desanimada y se metió de nuevo en la cama. Miró al techo con los ojos muy abiertos. Le temblaba la barbilla y le picaban los ojos. Una lágrima escapó tímida de aquellos dos faros nocturnos y se precipitó veloz por su mejilla para posarse en sus labios. Notó el sabor salado de la impotencia, y dejó abiertas las compuertas de aquella presa que le orpimía el pecho.
Lloró, lloró abiertamente, sollozando, respirando, sin secarse las lágrimas, dejó salir todo aquel torrente de cansancio, lloró y lloró sin parar hasta que las fuerzas la fueron abandonando...
Cerró los ojos intentando recuperar el ritmo de su respiración, hasta que se encontró sumergida en un mar de intenso azul.
Sentia como la marea movía su cuerpo a la deriva, escuchaba el eco del agua envolviendo su cuerpo y se dejó mecer por las olas, flotando boca arriba, respirando salitre y observando el azul del cielo...
Respiró y se dejó llevar por sus sueños...

lunes, 18 de mayo de 2009

Mario Benedetti

Soledades
De "Poemas de Otros"

Ellos tienen razón
esa felicidad
al menos con mayúscula
no existe
ah pero si existiera con minúscula
seria semejante a nuestra breve
presoledad

después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad

ya se que es una pobre deformación
pero lo cierto es que en ese durable minuto
uno se siente
solo en el mundo

sin asideros
sin pretextos
sin abrazos
sin rencores
sin las cosas que unen o separan
y en es sola manera de estar solo
ni siquiera uno se apiada de uno mismo

los datos objetivos son como sigue

hay diez centímetros de silencio
entre tus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos

claro que la soledad no viene sola

si se mira por sobre el hombro mustio
de nuestras soledades
se vera un largo y compacto imposible
un sencillo respeto por terceros o cuartos
ese percance de ser buenagente

después de la alegría
después de la plenitud
después del amor
viene la soledad

conforme
pero
que vendrá después
de la soledad

a veces no me siento
tan solo
si imagino
mejor dicho si se
que mas allá de mi soledad
y de la tuya
otra vez estas vos
aunque sea preguntándote a solas
que vendrá después
de la soledad.